En todo proyecto, empresa, reto o aventura, es conveniente mirar atrás para poder evaluar el recorrido realizado. Todos deberíamos realizar, en algún momento de nuestra vida, este sano ejercicio de reflexión (de hecho lo conveniente es hacerlo varias veces). Sirve para reenfocar las prioridades y centrar los esfuerzos.
Aunque yo no he vivido el proyecto desde sus inicios, pues me incorporé a éste en Enero de 2011, cuando leo este artículo en el periódico Expansión publicado hace exactamente un año, y que habla del proyecto y de sus fundadores, me doy cuenta de todo lo que MA ha avanzado desde sus inicios, y de cuánto nos queda por recorrer aún. Mirando atrás, y un año después de su puesta en marcha, MA ha cubierto ya más de 200 necesidades procedentes de más de 40 entidades sociales que han confiado en nosotros, y que los miles de seguidores que ya tenemos en las redes sociales, nos ayudan a difundir cada día sin descanso.
Sin mermar la importancia de los desastres naturales o humanos que ocurren en países mucho más pobres que el nuestro, y que requieren normalmente de capitales, gobiernos, y entidades sociales bien organizadas y de considerable tamaño para gestionarlas, en nuestra ciudad, en nuestro barrio, hasta en nuestra misma escalera de vecinos, hay gente que está necesitada de algo, bien sea ésta una necesidad económica, material o incluso de tiempo/conocimientos. MA nació con este preciso objetivo: ayudar a gente necesitada que vive cerca de ti, y hacerlo con pequeñas aportaciones.
Sabemos que sólo somos una pequeña gota en el océano, pero también que es tremendamente inconformista, hiperactiva, persuasiva, ágil, que es buena conocedora del medio en que se mueve, y que tiene muy clara su meta: construir un mundo mejor y más justo, con pequeños esfuerzos de mucha y “buena gente”. Nuestra obsesión y nuestro esfuerzo es proporcional a las necesidades crecientes de las personas que acuden a las entidades sociales con las que colaboramos, a las que prestamos encantados y sin ningún tipo de compensación nuestra plataforma, nuestro conocimiento, nuestros medios, nuestro tiempo, y sobre todo, nuestra obsesión por conseguir que el mensaje y la necesidad llegue a todas las personas solidarias, y facilitarles que, con el mínimo esfuerzo, puedan convertir su deseo o necesidad de solidaridad, en una realidad.
Gracias por estar ahí, cada día, cerca de nosotros y de los más necesitados.
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