¿Conoces tu barrio?

Desde pequeños nos enseñan todos los continentes, con sus países y capitales. Escuchamos que estamos en la era de la globalización y vemos noticias de la situación que viven los países que nos rodean. Con medios y diarios generalistas e internacionales, que nos muestran la realidad del mundo en el que vivimos. Pero, ¿conocemos realmente la vida del barrio en el que vivimos? 

Desde Miaportacion, trabajamos en el cuarto mundo, en este caso Barcelona y alrededores. La globalización es un factor importante e imprescindible actualmente, pero también se puede colaborar a una mejor integración en nuestro barrio, como hemos comprobado a través de las entidades que hemos ido conociendo. No hace falta moverse de nuestra ciudad para conocer personas con distintas vidas y de diferentes nacionalidades que pueden enseñarnos a "globalizar" nuestro entorno más cercano.

Es una realidad que hay personas muy diversas conviviendo en un mismo barrio; pero también es una realidad que hay muchas entidades que se esfuerzan y trabajan para que todas ellas puedan convivir integrándose en la sociedad. Hablamos de personas inmigrantes, personas con discapacidad,  personas sin techo, familias desestructuradas...; en general, gente que nos necesita y a la que podemos ayudar.

Si estás interesado en conocer entidades de tu barrio con las que colaboramos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros aquí.

"Si salgo corriendo, tú me agarras por el cuello,
 y si no te escucho, ­Grita!
Te tiendo la mano, tu agarra todo el brazo,
y si quieres más pues, Grita!"

Grita: Jarabe de Palo

 

Con un click.

Montaje_fotos

Nos disfrazamos y hacemos fotos, cocinamos y hacemos fotos, nos despeinamos y hacemos fotos, jugamos y hacemos fotos, estudiamos y hacemos fotos, nos reímos y hacemos fotos, nos pintamos y hacemos fotos, hacemos deporte y hacemos fotos, nos ensuciamos y hacemos fotos, nos ponemos guapos y hacemos fotos, dormimos y hacemos fotos, nos vamos de excursión y  hacemos fotos, bailamos y hacemos fotos, saltamos y hacemos fotos...

...Te damos las gracias y nos hacemos fotos.

 

( Desde REIR nos pidieron dos cámaras de fotos para el centro de acogida de menores, y en Miaportacion se cubrió esta necesidad. Mientras se divierten nos dan las gracias.)

Paquita, su ilusión en Reus.

Paquita, una mujer de 77 años que vive sola en Barcelona, tenía una gran ilusión: poder visitar a su familia en Reus, ya que no se podía permitir los gastos del viaje. Desde miaportacion.org, a través de la entidad El Lloc de la Dona, dimos a conocer esta necesidad.

Gracias Josefa, Mari Carmen, Deborah, Arantzazu y Assumpta por hacerlo posible. Como agradecimiento, Paquita nos ha mandado la siguiente carta a la Fundación:

Img_carta_paquita

Queremos daros las gracias por hacer que gente como Paquita pueda cumplir sus pequeñas ilusiones.

 

Todo tiene su película.

Álex de la Iglesia, último Presidente de la Academia de Cine, nos dejó estas frases en su discurso de los premios Goya de este año:

"(...) Hacemos mucho ruido, pero es que esta vez, hay muchas nueces. El choque de posturas es siempre aparatoso y tras él surge una nube de humo que impide ver con claridad. Pero la discusión no es en vano, no es frívola y no es precipitada.

No podemos olvidar lo más importante, el meollo del asunto. Somos parte de un Todo y no somos NADIE sin ese Todo. Una película no es película hasta que alguien se sienta delante y la ve. La esencia del cine se define por dos conceptos: una pantalla, y una gente que la disfruta. Sin público esto no tiene sentido. No podemos olvidar eso JAMÁS.

Dicen que he provocado una crisis. Crisis, en griego, significa "cambio". Y el cambio es ACCION. Estamos en un punto de no retorno y es el momento de actuar. No hay marcha atrás. De las decisiones que se tomen ahora dependerá todo. Nada de lo que valía antes, vale ya. Las reglas del juego han cambiado (...)."

¿Estamos hablando sólo de cine?

¿Qué hijos vamos a dejar en este mundo?

Hace un tiempo leí un artículo de Lepoldo Abadía que me hizo pensar y reflexionar sobre el papel  fundamental de los jóvenes y su educación en la sociedad; las generaciones futuras  que, como todas, tenemos que aprender a vivir en la sociedad en la que nos encontramos.

Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933), profesor y escritor español conocido por su análisis de la crisis económica actual dice en su artículo:


 “Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos
Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios les coja confesados". 
Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación. 

En muchas de mis conferencias, se levantaba una señora (esto es pregunta de señoras) y decía esa frase que me a mí me hace tanta gracia: "¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?" Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?” 

Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: 
"¿¡y a mí, qué me importa?!" Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco. 

Yo era hijo único. Ahora, cuando me reúno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64. 

Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho. 

Pero qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron: 
1. La guerra civil española 
2. La segunda guerra mundial 
3. Las dos bombas atómicas 
4. Corea 
5. Vietnam 
6. Los Balcanes 
7. Afganistán 
8. Irak 
9. Internet 
10. La globalización 

Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro.

¿Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? ¡Si no se lo podían imaginar! Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.

Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo. 

A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales. Lo que por ahí se llama "buena gente". Porque si son buena gente harán un mundo bueno.  Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación: que sepan distinguir el bien del mal, que no digan que todo vale, que piensen en los demás, que sean generosos. . .

En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran. 
Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho ¿qué hijos íbamos a dejar a este mundo?

A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar (…).  Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado. 

Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA. “