Ayer estuve en MRW para pedirles si nos apoyarían en la campaña de "Buscamos Reyes Majos" que estamos llevando a cabo desde Miaportacion.org. La experiencia que tuve de la visita fue tan gratificante que me veo obligado a explicarla en este post. Lo primero que me llamó la atención fue la recepción del Sr. Juan. Un señor ya de cierta edad pero tampoco mayor (no se me vaya a ofender) que se le veía con la soltura propia de alguien que conoce perfectamente la casa y toda su gente. Al verme me pregunta mirándome a los ojos y con una sonrisa:
--¿Qué tal el día señor?-- A mi ya me pareció un poco inusual esta pregunta porque los bedeles de los edificios corporativos suelen ir a piñón tramitando dnis y permisos de estancia en el edificio sin preocuparse por el día de sus visitantes. Está claro que el Sr. Juan por algún motivo desconocido por mi, de momento, había incorporado voluntariamente algo más de esencia a su responsabilidad cotidiana. Ante tal pregunta yo le respondí como quien no quiere seguir la conversación:
-- Pues tirando -- Y me sorprende de nuevo con su contestación:
-- Hombre, tirando no es suficiente porque si ya goza de salud yo diría que se día debe de ser muy bueno, no cree? --
Yo descolocado ante su respuesta le pregunté: -- Y Ud. de dónde saca esta energia y positivismo? --
Me responde: -- Mire yo doy gracias a Dios por la salud que tengo yo y tiene mi familia -- Toma esa Manuel!!, pensé yo.
Esto fue el primer minuto de cruzar el umbral de MRW. Después de algo así, empiezas a intuir que esta empresa tiene unos ingredientes un tanto peculiares. El Sr. Juan me debió de ver tan desencajado que me asigna una sala de espera para poder recomponerme de semejante varapalo.
Al sentarme veo que hay encima de la mesa unos libritos sobre las reflexiones del fundador de MRW, Francisco Martin Frias editado por Gestion 2000. El libro se llama "El primer café de la mañana - Reflexiones de un empresario". Explica la historia de la fundación de la compañía y su politica de responsabilidad social. No he tenido tiempo de leermelo pero me llamó la atención de los más de 13 planes de ayuda activos que llevan a cabo anualmente y su compromiso social destinando desde hace 17 años entre el 1-1,5% de la facturación a acciones sociales. Sólo el año pasado donaron más de 10 Millones de Euros. Al darme cuenta de esto, cerré el libro y me invadió una sensación de pequeñez pero a la vez de gratitud por haber encontrado un modelo de empresa socialmente responsable, un modelo que sin duda todos los empresarios deberíamos de conocer y seguir. Porque lo grande de MRW no es la dotación económica, que sin duda lo es. Lo grande de MRW es el Sr. Juan, todos los empleados, el equipo directivo y por excelencia su fundador, Francisco Martin, por haber logrado calar en toda la organización esta conciencia de que con su trabajo no sólo logran tener un sustento vital sino que además son conscientes de que ayudan a miles de personas a hacer más llevadera su realidad y por tanto ésto les da un toque de motivación trascendental muy beneficioso para el cuerpo y espíritu de cada trabajador. En boca de su fundador: "Lo que la empresa da, vuelve a ella".
Ole, ole ,ole.
Manuel